¡No encontrarás otro viaje así en ninguna empresa, estoy seguro!
Bueno, lo primero de todo: deciros que este viaje es exclusivamente para gente experimentada en el descenso de barrancos. Aunque se plantea hacerlos a finales de verano, no dejan de ser auténticos monstruos alpinos.
No hay relleno, no hay ‘fáciles para calentar’; son los 5 que te marcan para siempre, los que contarás con los colegas tomando cinco cervezas, con esa sonrisa de ‘joder, lo hice.
Del 1 al 5 de Septiembre
No es el típico barranquismo de fin de semana con 4 saltitos y un picnic. Aquí hablamos de cañones legendarios que separan a los que «han hecho unos cuantos» de los que de verdad dominan el juego:
Día 1 – Cascade de l’Arpenaz – v6a3V
¡Prepárate porque el primero de los cinco monstruos es una bestia absoluta: Arpenaz! Empezamos fuerte en Sallanches, en el corazón de los Alpes franceses, justo al ladito del Mont Blanc.
Este barranco es de los más verticales de Francia y uno de los que más respeto impone. La estrella es esa cascada final brutal de unos 270 metros, fraccionada en varios rápeles largos y potentes que te dejan con las piernas temblando y la adrenalina por las nubes. No veas el momento de asomarte a la vertical y empezar a descender con todo el valle a tus pies, buscando la próxima reunión en esa inmensa pared, sabiendo que en algún momento vas a tener que hacer un péndulo a 250 metros de altura… ¡puro vértigo!
Pero ojo, no creas que solo es “la cascada grande y ya”. Este cañón tiene dimensiones gigantescas: paredes altísimas, varios rápeles potentes repartidos por todo el descenso.
Día 2 – Tine des Fonts – v6a6VI
¡Muy cerca de Sallanches, en el increíble Sixt-Fer-à-Cheval, nos topamos con este monstruo acuático que te deja marcado de por vida!
El recuerdo que tengo de este descenso es brutal: después de unos 20 minutos de aproximación (ya sintiendo la tensión en el ambiente), entras en el barranco y todo cambia de golpe. El cañón se estrecha de forma bestial, la niebla se mete dentro como si quisiera tragárselo todo, y el agua empieza a rugir de una manera que yo nunca había oído antes – un estruendo profundo, constante, que te vibra en el pecho y te pone los pelos de punta.
Sin escapes posibles se convierte en un descenso para recordar toda la vida, con ese nudo en el estómago que no se va ni un segundo. Es de esos barrancos donde cada paso, cada rápel y cada poza te obliga a estar al 100%: el caudal es intenso (incluso a finales de verano), las paredes altísimas te encierran, ¡imagínate el espectáculo!, y la atmósfera se vuelve casi mística con la niebla y el eco del agua.
Este no es un barranco cualquiera; es uno de los que te hacen cuestionarte todo y al mismo tiempo flipar como nunca.
Día 3 – Oules du Diable – v5a6IV
Escúchame bien porque esto no es un barranco cualquiera, es LOS OULES DU DIABLE en el Valgaudémar… y si no lo bajamos juntos, te juro que te vas a arrepentir toda la vida!
Imagínate metiéndote en una de las perlas absolutas de los Hautes-Alpes: una garganta profunda y oscura que parece tallada por el mismísimo diablo, con paredes que se cierran hasta hacerte sentir en otro mundo. El agua ruge sin parar (casi siempre con caudal fuerte, incluso a finales de verano, gracias al glaciar que lo alimenta), hay rápeles verticales impresionantes en el activo que caen a pozas llenas de espuma, toboganes brutales, saltos obligatorios y un ambiente muy francés, húmedo y casi místico con niebla constante y ecos que te ponen los pelos de punta desde el primer paso.
No es un cañón «divertido y fácil»: es largo, muy técnico, muy acuático y ultra comprometido – nivel alto, solo para aventureros de verdad. Exige técnica, manejo de caudal potente, buena lectura de las marmitas y cabeza fría porque no hay escapatorias fáciles una vez dentro. Pero justo por eso es legendario: sales de ahí reventado, empapado hasta el alma y con esa sensación de «joder, hemos conquistado una referencia francesa». Es uno de los tres grandes junto a las Oules de Freissinières y el Chinchin – la trilogía mítica que todo barranquista serio quiere tachar.
Día 4 – Oules du Freissinières – v6a6V
Uno de los canyons más bellos y técnicos de Francia (y de los Alpes), un mito total que forma parte de la trilogía legendaria con las Oules du Diable y la Meije. Imagínatelo: un cañón espectacular dividido en dos partes – la superior super lúdica y acuática (festival de toboggans brutales como el famoso «tobogán en S» de hasta 10m, saltos de hasta 14m –ninguno obligatorio–, pozas con movimientos de agua constantes y un caudal potente que te empuja sin piedad, todo bajo el sol), y la inferior más vertical y heavy (rápeles largos impresionantes, incluyendo el mítico «rappel du Geyser» de 22m)
¿Estás dentro o qué? Dime YA que miro fechas, alojamiento y todo. Porque si no vienes, te lo restrego con vídeos del géiser hasta que te duela ¡Vamos, que las Oules nos llaman!
Link al video de Paraiso de colgados en Freissinieres
Día 5 – Torrent de Chinchin – v6a6IV
Para rematar el viaje perfecto: después de los heavies como Arpenaz, Oules du Diable y Oules de Freissinières, este Chichin es el broche de oro – completo, variado, espectacular y con ese toque de «lo hemos hecho todo en los Alpes».

Precios viaje de barrancos a Ecrins
- Grupos de 4 personas: 850€ por persona
Material Técnico Necesario:
- Calzado adecuado (botas de barranquismo o de montaña de caña alta)
- Arnés específico de barrancos*
- Casco*
- Neopreno y escarpines de barrancos*
- Dos descensores (mínimo uno debe ser 8 clásico)
- Cabos de anclaje con mosquetones de seguridad HMS
- Saca de barrancos y bote estanco*
- Botiquín personal
- Frontal con pilas y gafas de buceo
- 3 mosquetones HMS
- Botella de agua (mín. 1 litro)
- Comida de ataque tipo barritas
- Ropa adecuada a la meteorología
*Consulta con nosotros para cualquier duda sobre el material.
Incluye
- Guía de Barrancos titulado
- Seguros de RC y accidentes
- Material técnico necesario
No Incluye
- Avión a Ginebra o transporte a Ecrins
- Comidas
- Alojamiento
- Transportes entre barrancos

Sobre nosotros
Somos una cooperativa de guías de montaña, barranquismo y escalada, afincada en el corazón del Pirineo, el Sobrarbe. Nuestra pasión es explorar los entornos más salvajes, realizando actividades que no solo desafían nuestros límites, sino que también promueven el respeto por la naturaleza y cultivan la pasión por los deportes de montaña. Cada expedición es una oportunidad para aprender, superar límites y crear recuerdos imborrables.
¡Únete a nosotros para una semana emocionante en Ecrins y vive una aventura que despertará todos tus sentidos!





