
El macizo de Monte Perdido, el macizo calcáreo más grande de Europa, se alza en el corazón mismo de los Pirineos y actúa como vértice principal de los valles que componen el Parque Nacional de Ordesa y Monte perdido. Su imponente presencia, rodeada por paisajes de gran belleza y sus altas cumbres, lo convierte en uno de los destinos más emblemáticos y majestuosa de los Pirineos.
Esta actividad de alpinismo es larga pero no es extremadamente difícil y la belleza sobrecogedora del lugar hacen que el esfuerzo valga la pena. Los amenazantes seracs que vigilan la entrada al primer corredor, la magnitud de las cimas que te rodean y la exposición y envergadura de la ruta contribuyen a que esta clásica ascensión se transforme en una experiencia inolvidable.
La grandeza de la montaña y la majestuosidad del paisaje convierten cada paso en un momento memorable, haciendo que la ruta a Monte Perdido sea una de las más buscadas y respetadas por los amantes de la montaña.
La ruta comienza en la pradera de Pineta, situado en el valle del mismo nombre. Desde aquí, el camino nos lleva a través de un paisaje de prados y bosques de hayas y abetos, salpicados de pequeños arroyos y cascadas. A medida que ascendemos, la vegetación se va haciendo más escasa, y pronto nos encontramos en terreno de alta montaña.
Esta actividad está pensada para realizarla en dos jornadas (también posible en 1 día), realizando un vivac en el balcón de Pineta, situado a unos 2.300 metros de altitud. Desde aquí, las vistas son espectaculares: podemos ver todo el valle de Pineta extendiéndose a nuestros pies, así como algunas de las cumbres más importantes de los Pirineos, como el Monte Perdido, el Cilindro, el Pico Marboré y los Astazous.
Otra opción que tenemos, si la meteorología no acompaña, es pasar la noche dentro del refugio de Tuca Roya. Al día siguiente, el camino nos lleva a través de la cara norte del Monte Perdido, una de las paredes más espectaculares de los Pirineos. Aquí, el terreno es más técnico, y tenemos que superar algunos pasos de escalada por un corredor para avanzar y cruzar el glaciar. Sin embargo, las vistas y el ambiente son imponentes.
La ascensión de la norte clásica del Monte Perdido comienza ascendiendo por el cono de nieve, que nos lleva bajo los impresionantes seracs del glaciar inferior. A continuación, localizamos y ascendemos un estrecho corredor, con una inclinación de aproximadamente 45-50º, que sube por la izquierda, protegido de los seracs por un espolón rocoso.
Al salir del corredor, nos dirigimos hacia el glaciar inferior, caminando en dirección a la pared rocosa que separa el glaciar superior del inferior. Tradicionalmente, se superaba por la izquierda de la pared, pero debido a la rimaya, que se encuentra ahora muy abierta, la ruta actual sigue por la derecha. Desde este punto, giramos de nuevo hacia la izquierda, encarando un corredor aún más estrecho e inclinado que el primero. Este tramo, en su parte central, está compuesto por una mezcla de hielo y algo de roca, lo que nos obliga a superar este tramo con elegantes pasos de mixto o hielo, ofreciendo una experiencia técnica y desafiante.
Una vez superado el corredor, nos dirigimos hacia el hombro de Monte Perdido, desde donde alcanzamos fácilmente la cima. El tiempo estimado de la ruta, desde el vivac hasta la cumbre, es de unas 5 horas.
El descenso comienza desde la cima, donde se sigue el trayecto normal, descendiendo por la escupidera hasta llegar al Ibon Chelau. Desde allí, se asciende unos cien metros entre roca y nieve hasta alcanzar el collado del Cilindro. Una vez en el collado, el descenso se realiza con tendencia a la izquierda para evitar los cortados, para luego girar a la derecha a media altura, buscando el corredor-chimenea que da acceso al balcón.
Si aún queda suficiente nieve, se puede descender con cuidado, enfrentando la pendiente. Si ya hay roca, se puede optar por rapelar. Una vez superado este paso, las dificultades desaparecen, quedando solo el último tramo hasta el vivac o el sendero de descenso hacia el Valle de Pineta. Se estima que el tiempo de la cumbre al vivac es de 4 horas, y del vivac al coche, de 3 horas.
Tarifas por persona para un grupo de 2 personas. Otras opciones consultar.
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