
El Barranco de Eriste (Tramo IV) es uno de los descensos más emblemáticos de los Pirineos. Ubicado en el corazón del Valle de Benasque, este barranco se encuentra en un entorno privilegiado, rodeado de imponentes cumbres, glaciares y frondosos bosques que forman parte del Parque Natural Posets-Maladeta.
Tallado en roca caliza a lo largo de milenios por la acción del agua proveniente del deshielo de las altas cumbres, como el Pico Posets (3.375 m), este barranco ofrece un recorrido tan exigente como espectacular.
Su orografía ha dado forma a un cañón técnico y desafiante, donde los movimientos de agua requieren máxima precisión y control. A lo largo del descenso, nos esperan rápeles por dentro del agua, toboganes vertiginosos y saltos que convierten este barranco en una auténtica aventura con mayúsculas, reservada para quienes buscan emoción y un reto a la altura del entorno que lo rodea.
Aproximación cómoda por el camino del Refugio del Forcau. Salimos del embalse de Eriste por este sendero que te lleva al parking de Espigantosa, inicio de la ruta para los excursionistas que deciden coger el bus para llegar al refugio de Angel Orus. El descenso comienza en el puente de Tramarius tras 45 minutos andando relajadamente.
Un pequeño salto a una preciosa poza marca la salida de este descenso extremo. A continuación, nos enfrentamos a una sucesión de dos rápeles fraccionados, necesarios debido a la compleja recuperación de las cuerdas, aunque existe la opción de realizarlos en un solo rápel desde un árbol para evitar el curso activo del agua. Esta sección nos introduce en un estrecho pasillo de abundante caudal que, tras unos metros, se abre para revelar un pasaje mágico y sobrecogedor.
Un espectacular rápel de 25 metros nos conduce desde este primer tramo hasta una zona donde el agua vuelve a encauzarse con fuerza, obligándonos a gestionar varios saltos estratégicos para sortear los intensos movimientos del agua.
Tras esta sección, el barranco se abre y, con nuevos aportes de caudal, nos encontramos con el primer gran tobogán: una vertiginosa caída de 9 metros que nos lanza a una poza con tuna inercia que nos arrastra rápidamente hasta su salida. Pero el plato fuerte llega con el impresionante tobogán lanzadera de 25 metros, una auténtica prueba de adrenalina donde el impacto contra el agua es tan potente como inevitable. Con la ayuda del guía, es posible acceder desde una posición más baja para suavizar la entrada, o incluso bordearlo por un lateral para quienes prefieran evitarlo.
La última parte del descenso es aún más intensa. Un rápel-tobogán de 25 metros nos lleva directamente a través de un impresionante rulo de agua, una experiencia única que nos sumerge en la poza final, de gran tamaño y profundidad. Desde allí, solo nos queda nadar un poco para salir, aún con la adrenalina a flor de piel tras un descenso que deja huella en cada barranquista.
Al terminar los rapeles finales tendremos que caminar por el cauce durante 15 minutos hasta llegar a la centra hidroeléctrica donde tenemos aparcado el coche.
Tarifas por persona para un grupo de 4 personas. Otras opciones consultar.
El Barranco de Eriste (Tramo IV) es una de las rutas más exigentes y emocionantes de los Pirineos, ideal para barranquistas experimentados. Ubicado en el corazón del Valle de Benasque, este descenso se caracteriza por sus tramos técnicos, saltos, rápeles y toboganes espectaculares. El recorrido comienza con un salto a una poza seguida de varios rápeles fraccionados, atravesando pasajes estrechos y mágicos. En su parte media, nos espera un tobogán de 9 metros, seguido de un vertiginoso tobogán lanzadera de 25 metros, que nos impulsa con fuerza hacia una poza. La última parte culmina con un rápel-tobogán de 25 metros a través de un rulo de agua, desembocando en una gran poza donde nadar para terminar el descenso. Un desafío extremo lleno de adrenalina en un entorno natural impresionante.
Una recomendación imprescindible para los amantes del barranquismo que se enfrenten al Barranco de Eriste Tramo IV es explorar también sus otros tramos, especialmente el Tramo III.
Te gustan los barrancos de alta montaña, donde realizar grandes rapeles en entornos muy bonitos y alpinos, en los que no encontramos saltos pero si mucho ambiente, maniobras técnicas y un entorno espectacular.
El barranco de Lapazosa es uno de los más espectaculares del Bujaruelo, por lo que si te gusta hacer fotos de tus aventuras y llevas contigo una cámara de acción, este barranco te va a regalar alguna de las mejores instantáneas de tu verano. Si no tienes cámara de fotos acuática, no te preocupes, nosotros siempre llevamos con nosotros nuestra Olympus TG6, una bestia acuática con la que procuramos inmortalizar los mejores momentos de cada aventura.
Desde la Cooperativa de Guías del Pirineo recomendamos Lapazosa para grupos que les gusten los barrancos estéticos y deportivos. ¡Es muy divertido dejarse llevar por la suave corriente todos juntos!