
Un itinerario espectacular, largo y técnico que nada tiene que envidiar a las grandes crestas del Pirineo. Para montañeros, es una cresta destacada fuera del ámbito de alta montaña.
Hay muchos aspectos que convierten esta cresta en una ruta imprescindible, a pesar de no coronar ninguna cumbre como tal.
Un elemento destacado es el escenario donde se desarrolla: el Congosto de Montrebei como telón de fondo y las majestuosas paredes de Aragón al oeste y Cataluña al este, que enmarcan toda la actividad y aportan un ambiente único.
Otro punto importante es la longitud del recorrido, unos 600 metros con varios rápeles, destrepes y numerosos pasos de escalada en roca de III y IV grado, junto con algunos pasos de V/V+ y uno puntual de 6a. Esto obliga a moverse con agilidad en este terreno técnico, por lo que la actividad queda reservada a personas con experiencia y con un grado asentado de V+ en escalada deportiva.
El abundante equipamiento de esta cresta hace que podamos realizar su recorrido ligero de material, aunque tendremos que ser previsores y llevar suficiente agua para afrontar los días de calor característicos de estas latitudes.
Desde el refugio de Montfalcó, dirección la Ermita de Santa Ana nos plantaremos en la base de la cresta en 1,5h. Cruzaremos un bosque de encinas por un terreno en ocasiones descompuesto a lo largo de un kilómetro en un terreno descendente y pedregoso. Para acceder a la cresta en primer lugar pasaremos por su final para recorrer la cresta por su margen izquierdo siguiendo un PR, en sentido inverso al recorrido de la cresta en sí. También podemos acceder al incio por su margen derecho, aunque las pendientes descendentes son mas pronunciadas y el terreno más descompuesto.
La máxima dificultad de toda la cresta se encuentra en su primer largo con un paso de 6a que se puede evitar por una canal más a la derecha del primer largo. Es un recorrido largo y complejo con pasos de Vº, destrepes, rápeles y uno especialmente bonito que nos depositará en el fondo de una gran brecha. Sin ser un escenario con demasiado compromiso deberemos desenvolvernos bien en escalada en roca de Vº.
Desde el final de la cresta hasta el Refugio de Montfalcó tardaremos 30 min recorriendo el sendero que utilizamos de ida.
Tarifas por persona para un grupo de 2 personas. Otras opciones consultar.
Juan Urquiza y Joaquín Olmo dejaron su huella en el año 2003 al firmar esta cresta situada en pleno corazón del Parque Natural del Montsec. Su aportación quedó ligada a este territorio de roca cálida y ambiente vertical, dando nombre a una de las líneas más conocidas y repetidas del Prepirineo catalán.
A diferencia de las crestas del Pirineo axial, donde la meteorología condiciona con fuerza cada ascensión, el terreno de baja montaña del Montsec permite disfrutar de esta ruta con una mayor estabilidad climatológica. Sin embargo, no por ello se trata de una actividad menor: su dificultad es superior a la de muchas crestas clásicas de alta montaña, ofreciendo un recorrido técnico y continuo que exige soltura en roca.
Aunque la dificultad se mantiene elevada durante todo el itinerario, el compromiso global disminuye gracias a la proximidad del Refugio de Montfalcó y del punto de partida. Desde el final de la cresta, apenas 20 minutos separan al montañero del coche, lo que la convierte en una actividad ideal para quienes buscan una experiencia seria y técnica, pero sin la exposición logística ni el aislamiento característicos de las grandes ascensiones pirenaicas.