
Probablemente, una de las crestas con mayor concentración de tresmiles del Pirineo. Tramos aéreos, trepadas, destrepes y terreno descompuesto hacen de esta cresta un recorrido largo y completo en todos sus aspectos.
Desde el Puerto de la Pez, collado que conecta los macizos de los Culfredas y del Bachimala, hasta la Punta del Sabre, se ascienden nueve cumbres de más de tres mil metros. Gracias a su ubicación, podremos disfrutar de privilegiadas vistas de los macizos del Posets, Monte Perdido, Culfredas, Perdiguero y Vignemale…
Con una dificultad moderada pero sostenida, la cresta exige jugar con las vertientes para sortear obstáculos y evitar el viento: del norte en primavera y del sur en verano. Las numerosas opciones de abandono la convierten en una excelente oportunidad para entrenar itinerarios de larga distancia y practicar el manejo de la cuerda corta. Un recorrido circular que encantará a los amantes de lo inhóspito.
Los tresmiles de esta gran dorsal pirenaica son:
Saldremos desde el Refugio de Tabernés en el Valle de Chistau donde dejaremos el 4×4. Allí empezaremos la caminata hasta nuestro primer objetivo, el Puerto de la Pez. Para llegar hasta allí recorreremos el cauce del Río Cinqueta hacia el norte pasando por el Vado de Bachimala, el Pla de Baliner y la Plana del Puerto. En este histórico puerto a 2.457m comienza nuestra aventura. La aproximación hasta el puerto de la Pez se realiza por el fondo de un valle fértil y con abundante vegetación.
A partir del llano de Baliner los prados verdes son los protagonistas. Las ovejas y pastores son los dueños de este lugar, siendo los responsables de la fertilidad de estas tierras que durante cientos de años han sido los encargados de abonar estas praderas y de renovar la hierba cada año. En esta zona de praderas de fondo de valle es importante no descuidarse para seguir el trayecto correcto ya que durante buena parte del recorrido deberemos cruzar a un lado y a otro del río Zinqueta. La abundante hierba que crece en esta zona puede hacer desaparecer el camino en cuestión de semanas. Tras una breve pero intensa subida llegaremos al Puerto de la Pez, donde podremos disfrutar de la vertiente francesa, aún más verde que la española.
Comenzaremos ganando desnivel rápidamente hasta llegar a nuestra primera cota de tres mil metros en el Pico del Puerto de la Pez. Desde el Puerto de la Pez hasta aquí podríamos decir que aún no estamos en un terreno de cresta propiamente dicho. Después del Pico de la Pez de tres mil metros ya comienza la cresta en sí. Ya ganado gran parte del desnivel seguiremos por un terreno más aéreo donde, ya equipados con el arnés, cuerda y casco, tendremos que sortear distintos obstáculos con pasos de IIIº hasta llegar al Pico del Abeillé. Hasta aquí habremos discurrido por la divisoria entre Francia y España. Desde allí cambiaremos de orientación hacia el sur recorriendo varias cotas de más de tres mil metros a lo largo de toda la cresta con algún destrepe delicado y varias trepadas fáciles.
A lo largo del recorrido son innumerables las posibilidades de abandono que nos ofrece esta cresta, siempre en busca de los Ibones de Bachimala donde encontraremos un escape para la vuelta. En la Punta Ledormeur, justo antes de la cumbre del Bachimala tendremos que prestar especial atención al muro de rocas que tenemos delante, que nos dará acceso al pico más alto de la jornada, ya que es un lugar donde habitualmente caen piedras y convertirá al casco en una pieza clave para solventar ese paso de manera segura y satisfactoria.
Ya una vez en la cumbre del Bachimala tenemos la opción, si vamos bien de tiempo, de llegar al último tres mil de la cresta, La Punta del Sabre. Desde esta última cumbre ya solo nos queda perder altura en dirección Señal de Viadós (sur) para coger el barranco hacia nuestra derecha que nos depositará en le Vado de Bachimala. Desde aquí ya sólo es volver por el camino que usamos por la mañana a primera hora hasta el Refugio de Tabernés, donde tendremos el 4×4. Y en 45 min de pista estaremos de nuevo en la población de San Juan de Plan para disfrutar del merecido descanso.
Tarifas por persona para un grupo de 2 personas. Otras opciones consultar.
El Gran Bachimala, también conocido simplemente como Bachimala o Punta Schrader, recibe este último nombre en honor a Jean Franz Daniel Schrader, un geógrafo y explorador francés destacado en el estudio, la cartografía y la exploración de los Pirineos.
Según estudios sobre la toponimia de los picos del Pirineo, el nombre Bachimala significa “valle rocoso”, un significado que refleja la geografía del macizo. El investigador Bienvenido Mascaray, especialista en toponimia ribagorzana, incluye Bachimala entre varios topónimos pirenaicos de carácter descriptivo, junto a otros como Balaitus (“valle lechoso”), Ballibierna (“valle invernal”) o Neouvielle (“nieves viejas”). Así, el nombre Bachimala subraya la presencia dominante de terreno rocoso en esta zona de los Pirineos.
El Valle de Chistau es un lugar con una profunda tradición ganadera. Vacas y ovejas abundan cuando los pastos alcanzan su máximo esplendor, y durante los meses de junio, julio, agosto y septiembre, el valle se llena tanto de ganado como de pastores que cuidan de él. Además, estas montañas han servido durante siglos como rutas de comunicación con el país vecino.
Por ejemplo, el Puerto de la Pez, por donde comienza la cresta, recibe su nombre porque los lugareños lo utilizaban para cruzar a Francia y adquirir la pez necesaria para recubrir toneles de vino y botas empleadas para conservar los caldos que elaboraban en la zona.
Otro collado cercano es el Puerto de la Madera, que servía para transportar madera hacia y desde el valle francés de Rioumaju. Resulta difícil imaginar cómo lograban trasladar la madera en una época de recursos tan limitados, lo que refleja la fortaleza física y la determinación de los antiguos habitantes del Valle de Chistau: la necesidad convertía cualquier barrera en un desafío superable.
Si quieres más información sobre actividades en el Valle de Chistau, rutas recomendadas o propuestas guiadas, estaremos encantados de ayudarte a planificar tu próxima aventura.