
Una cresta que recorre la divisoria con Francia y que nos garantiza soledad, dificultad moderada, calidad extrema de su roca y un ambiente plenamente aéreo.
La Cresta del Maupas se encuentra entre el Valle de Remuñe y el Valle de Lys (Francia), con una orientación de oeste a este. En su extremo occidental se sitúa el Collado de Crabioules, punto donde comienza la actividad, y en el extremo oriental culmina en el Pico Maupás. Este nombre, que significa “mal paso”, hace referencia al antiguo paso entre el desaparecido glaciar del Maupás y la pendiente norte de la cumbre por la vertiente francesa, un tramo que antaño resultaba especialmente delicado.
A lo largo del recorrido podremos enlazar elegantemente hasta cinco tresmiles en una sola jornada: Tusse de Remuñe (3.041 m), Pico Rabadá (3.045 m), Pico Navarro (3.043 m) y Pico Maupás (3.109 m), sumando además el Pico Boum (3.006 m) en el camino de vuelta.
La característica más significativa de esta actividad es la calidad del granito en todo su trazado, así como la belleza de su aproximación por el Valle de Remuñe, un valle de origen glaciar rodeado de grandes montañas, aristas, ibones y antiguas cabañas de pastores. El ambiente aéreo de la cresta, lo salvaje del lugar, su alejamiento de las rutas más frecuentadas y la belleza del entorno hacen que esta actividad quede reservada solo para los más clásicos.
En la carretera que nos conduce al Hospital de Benasque, dejaremos el cruce a la derecha y continuaremos hasta pasado el barranco de Remuñe. Dejaremos el coche 200m pasado un pequeño ensanche en la carretera a la derecha. Después de recorrer en su totalidad el Valle de Remuñe remontaremos hacia el norte para alcanzar la primera cota de más de tres mil metros de la jornada, la Tusse de Remuñe. Esto nos llevará unas 4 horas y desde allí dará comienzo la cresta en sí.
El valle de Remuñe es el último gran valle al norte del Valle de Benasque. Es un valle de origen glaciar al margen derecha del río Ésera, río principal que se escapa al sur en el Valle de Benasque. Quizás sea el valle menos concurrido de los grandes de la zona, tal vez por carecer de refugios o por su ubicación, eso nos garantizará poder disfrutar de este ambiente salvaje en la más absoluta soledad.
Recorriendo un granito de excelente calidad y con pasos de III grado (PD+) alcanzaremos hasta 4 picos de más de 3.000m alcanzando la altitud máxima en el Pico de Maupás. Los picos recorridos son:
Sin duda es una buena elección si somo coleccionistas de tres miles, ya que de una buena tacada son varios los que nos apuntaremos en nuestra lista. Y como colofón final, si vamos bien de tiempo y las fuerzas nos acompañan podremos coronar el Pico Boum, que queda muy cerca del paso de Francia a España que recorreremos para pasar de la vertiente francesa al Valle de Remuñe de nuevo. No es una cresta larga, tampoco tiene grandes dificultades, pero en su conjunto es una actividad de envergadura que nos exigirá estar en forma y movernos con soltura en este tipo de terrenos, además de caminar a buen ritmo. Tanto la aproximación como el descenso es largo y entretenido, aunque la cresta en sí es relativamente corta.
Desde el Pico del Maupás emprenderemos el descenso por la vertiente norte y cruzaremos el extinto glaciar del Maupás para cruzar de nuevo a la vertiente sur. Justo en la divisoria N/S tendremos la opción de coronar el Pico Boum, otro “tresmil” apartado del cordal que acabamos de recorrer. Una vez en el fondo del Valle de Remuñe volveremos por nuestros pasos hasta el punto de partida habiendo recorrido 20 km en una larga jornada. Si coronamos el Pico Boum tendremos que prestar atención a su descenso ya que se realiza en un terreno bastante vertical y es recomendable emplear técnicas de aseguramiento de cuerda corta.
Tarifas por persona para un grupo de 2 personas. Otras opciones consultar.
Esta cresta situada en la divisoria entre Francia y España fue recorrida por primera vez en 1905 por los hermanos Cadier, prolíficos escaladores que firmaron un gran número de primeras ascensiones en el Pirineo.
El Parque Natural de Posets-Maladeta alberga la mayor concentración de tresmiles del Pirineo y está atravesado de norte a sur por el río Ésera, que divide dos grandes macizos de referencia.